NUESTRO PAN
México, es un país de gran tradición panadera, ya que es aquí donde se invento el
bolillo y la telera.
La nueva sangre de la industria, reconoce el esfuerzo de sus mayores y se apoya
en su sabio conocimiento aprovechando el camino recorrido, mas organizados y conscientes
de su profesión para ser una industria mas fuerte, mas unida, con el único fin de
lograr un gremio noble y trascendente como el producto que fabrican.
Considerando que el mexicano es un artista por naturaleza y que, desde el punto
de vista artesanal, la mano de obra mexicana es única; podemos decir que el concepto
del pan y de las panaderías, es en México, diferente al del resto del mundo.
El pan en México forma parte de una gran cultura y tradición, por ello, es muy probable
que sea el país con mayor variedad de panes, debido a que somos resultado de una
fusión cultural indígena, (nahua, tolteca, zapoteca, mixteca, otomi, tzetzal, sotzil,
mayos, mayas, tarahumaras, huicholes, etc.), y lo que las culturas europeas, principalmente
española y francesa nos heredaron. Somos por naturaleza, una de las pocas industrias
que mantienen contacto directo con su personal, con los clientes, con su comunidad.
El panadero es una figura que da calidez al barrio, al pueblo, nace de él y regresa
a él con lo mejor de su experiencia, de sus productos y servicios, siempre pendiente
de los gustos y las tradiciones. El pan esta cerca de los momentos mas especiales
de nuestras vidas y por ello, el industrial del ramo es consciente de su labor,
la cual no fructifica si no existe una plena identidad con el cliente al cual sirve,
con apego a sus gustos y otorgándole cada día lo mejor de su herencia cultural,
el pan mexicano, orgullo y símbolo de la riqueza de nuestro México.
